lunes, 8 de agosto de 2011

Imperio Romano. Augusto. RIC 136

Ave.

El denario que nos ocupa es una rara emisión hispana de Augusto, de elevada importancia histórico-arquitectٌónica, y que nos retrotrae incluso al periodo republicano.



(Colección Ray)

Anv.: SPQR IMP CAESARI AVG COS XI TRI POT VI, cabeza de Augusto a d.
Rev.: CIVIB ET SIGN MILIT A PART RECVP, cuádriga de frente sobre arco triunfal conducida por Augusto y flanqueada por dos figuras, sosteniendo la de la i. un estandarte y la de la d. un arco y un águila.

RIC I/136 [R3]
Ceca hispana incierta 2 (Colonia Patricia?), 18-16 aC
20.0 mm, 3.88 g
Ex - Jean Elsen et Fils, subasta 95, lote 344 (ex – colección A.Senden)

Las acuñaciones de Octaviano, ya emperador a partir de 27 aC con el nombre de Augusto, siguen, en cuanto a oro y plata se refiere, un patrón similar a las republicanas. Las de bronce son las que sufrieron un mayor cambio en cuanto a denominaciones, pesos y materiales, pero éstas quedan fuera de nuestro estudio.
Así, el denario, que había empezado en sus inicios con un peso de 4.5 g, bajando rápidamente a 4 g, se mantuvo luego estable con un peso de 3.95-3.99 g (84 por libra romana), confirmado también por Augusto, aunque un análisis de sus denarios existentes en la actualidad da valores medios entre 3.85 y 3.65 g con un 96-98% de pureza. Este nivel de pureza es debido sobre todo a su presencia en la naturaleza aleado con el plomo y las dificultades añadidas para purificarlo más con la tecnología de la época. Su valor también se mantuvo en 16 ases.
Este sistema monetario, adoptado y modificado por Augusto, consiguió permanecer vigente, con pequeñas variaciones, durante los tres siglos siguientes.

La descentralización de las acuñaciones había comenzado a principios del s.I aC, extendiéndose durante los años finales de la República, ya que los imperatores comenzaron a acuñar moneda en sus provincias para el pago de sus tropas durante la guerra civil. Esto fue aprovechado posteriormente por Augusto, que abrió diversas cecas por todo el imperio para las acuñaciones de oro y plata; estas cecas ya no eran provinciales, sino que tenían un área de influencia y suministro a partir de la cual y con la conjunción de todas ellas, se cubría toda la extensión del imperio. El cobre quedó para las acuñaciones controladas directamente por el Senado (1).

Aparte de Emerita, se pueden atribuir monedas de Augusto a otras dos cecas supuestamente localizadas en Hispania. Mattingly sitúa la ceca del denario que exponemos en la Hispania Baetica y más concretamente en Colonia Patricia, la actual Córdoba, debido a coincidencias en las leyendas y retratos de anverso con bronces provinciales emitidos por esa ceca (2). Giard da la ceca como Nemausus, la actual Nîmes, debido al hallazgo de un cuño de áureo correspondiente con estos anversos, lo que nos parece insuficiente para demonstrar la correspondencia (3).

Al igual que con las acuñaciones de bronce, que Augusto dejó en manos del Senado, lo mismo ocurre con los tipos; en la ceca de Roma, muchas acuñaciones carecen de retrato – todo formaba parte de conseguir la percepción de una vuelta a los ideales republicanos con este tipo de concesiones de distinto grado. En cambio, en las cecas del imperio raramente se ve una moneda de Augusto sin retrato. En las hispanas como la que nos ocupa, el retrato de Augusto presenta muchas variaciones en cuanto a fisionomía y peinado.
El reverso en cambio era donde se empieza a concentrar la “propaganda” imperial, y con Augusto las variaciones son inmensas; se ha especulado hasta qué punto estos tipos eran informativos y cuán inteligibles eran por los ciudadanos, pero está claro que fueron utilizados como sistema de difusión de la vida y políticas imperiales. Se observa también que los tipos y mensajes son sencillos en los valores menores, como los ases, y en cambio son mucho más complejos en denarios y áureos, e incluso en sestercios. El denario que nos ocupa es un claro ejemplo de un tipo bastante complejo tanto en su pictórica como su epigráfica, como leemos CIVIus ET SIGNis MILITaris A PARThicis RECVPeratis en su reverso.
Distintas cecas tenían distintos cometidos en cuanto a los temas de los que informaban. Así, Colonia Patricia se centró en mostrar un Augusto que recibe y acepta los poderes “constitucionales” como en su triunfo diplomático con el Imperio Parto (4), como se aprecia en nuestro denario.

El anverso nos presenta a Augusto sin ningún tipo de accesorio, como corona de laurel o toga. Debido a la detallada leyenda, y sobre todo a la referencia a su undécimo consulado (COS XI) y su sexto mandato como tribuno del pueblo (TRI POT VI) se puede fechar con precisión entre Julio de 18aC y 16 aC (5).
Desde el 2 de Septiembre de 31 aC, fecha de la batalla de Actium donde las tropas de Octaviano derrotaron a Marco Antonio, aquel adquiere el poder único del imperio después de varios decenios de guerra civil.
En 27 aC se le confiere el título semi-religioso de Augusto, que adoptará y por el que se le reconocerá a partir de entonces, siendo además repetido hasta la saciedad por todos sus sucesores, directos o no, voluntariosos de asociarse con el gran Augusto.
En 23 aC renuncia al consulado y acepta los títulos de tribunus plebis (como muestra nuestro denario, aunque Augusto no desempeñó el oficio propiamente dicho), y el de proconsulare imperium en determinados periodos. Estas titulaciones permitieron a Augusto superan a cualquier otra persona en autoridad (auctoritas) y sin embargo no ostentar títulos más importantes que cualquiera de sus colegas de magistratura – de nuevo un guiño a los estamentos republicanos, preeminentemente el Senado, que por otra parte estaba compuesto por senadores sujetos a la aprobación imperial (6). La cuadratura del círculo.

Imagen
(Augusto de Prima Porta. Museos Vaticanos. Wikipedia)

El reverso representa el segundo arco triunfal concedido a Augusto, siendo el primero por su victoria en Actium, y en esta ocasión por la recuperación de los estandartes militares tan trágicamente perdidos por Craso en 53 aC, una de las derrotas más humillantes y desastrosas sufridas por Roma hasta entonces.

Marco Licinio Craso (ca. 115-53 aC) fue un general y político romano. Su importancia en tiempos tan convulsos se hace notar ya tempranamente, por ser comandante en tiempos de Sila, y también como supresor del levantamiento de esclavos liderado por Espartaco –su mayor logro militar-, además de por su apoyo político y financiero a Julio César y por su participación directa en el Primer Triunvirato junto a Pompeyo Magno y Julio César. Reconocido como uno de los hombres más ricos de Roma, y probablemente uno de los más ricos de la Historia, su principal anhelo era ser reconocido militarmente, lo que le llevó a aceptar el puesto de gobernador de Siria cuando los triunviros se repartieron el “imperio”, donde murió en la batalla de Carrhae (la actual Harran, en Turquía) contra las huestes persas comandadas por el general Surena (7).



(Marco Licinio Craso. Louvre).



(Surena. Museo Nacional Irán).

Esta es la batalla donde se perdieron los estandartes romanos a los que alude nuestro denario.

Craso, gobernador en Siria desde finales de 55 aC, por entonces ya con 60 años y problemas de oído, buscando igualar las gestas militares de sus colegas de Triunvirato César y Pompeyo, decide, sin consentimiento del Senado, invadir Partia. Plutarco nos dice que Julio César apoyó por carta la decisión de Craso, mientras que Cicerón la declaró nulla causa, es decir sin justificación, debido al tratado de paz que Partia tenía por aquel entonces con Roma.
Las fuerzas de Craso estaban compuestas mayoritariamente por siete legiones de infantería pesada y algo de caballería, contra el ejército de Surena, compuesto mayoritariamente por caballería montada por arqueros y mucho mejor pertrechados para luchar en el desierto, pero en inferioridad de tres contra uno.
Craso recibió ayuda en forma de más infantería y caballería por parte de los armenios, pero declinó más hombres que se le unirían si atacaba por territorio armenio y no directamente por Siria. Siguiendo las instrucciones de un líder árabe que había ayudado anteriormente a Pompeyo pero que ahora estaba comprado por los partos, decidió un ataque directo creyendo que estos estaban debilitados y desorganizados. Craso se vio entonces en pleno desierto, lejos de fuentes de agua, pero continuó su avance. En verano de 54 aC Craso cruza el Éufrates y entra en Partia, rechazando una pacto de no agresión ofrecido por los embajadores partos enviados por Orodes II (8).

En Carrhae, los dos ejércitos se encuentran.



(Ruta de Craso).

Cuando Craso es informado que el ejército parto estaba avanzando se sorprende muchísimo ya que no creía que la batalla empezara aún en varios días, así que dispone sus fuerzas en largas formaciones defensivas de testudo hueca para poder defenderse de ataques por cualquier flanco, y ordena avanzar, obligando a sus soldados a comer y beber mientras marchaban hacia el enemigo.



(Testudo hueca. History Channel).

Los romanos resistieron un primer envite de catafractas persas. Surena entonces se dio cuenta que tenía que aprovechar su mayor movilidad con los arqueros, y así, mientras los romanos lanzaban un ataque, los arqueros a caballo les hicieron retroceder con una lluvia de flechas. Era un aperitivo de lo que les esperaba, ya que Surena ordenó a los miles de arqueros que rodearan la testudo hueca y empezaron a disparar las flechas, que lo penetraban todo. Los romanos decidieron esperar, ya que el problema con los arqueros hasta entonces había sido que en algún momento se quedaban sin suministro de flechas. Sin embargo Surena había traído consigo cientos de camellos con suministro extra de agua y flechas, siendo capaz de reabastecer continuamente a los arqueros.



(Arco persa. History Channel).

El ejército de Craso, comandado por su hijo Publio y por Casio Longino, atacó de nuevo, y creyó que los persas huían, pero de repente éstos se revolvieron y más y más lluvias de flechas impactaron sobre ellos.
Durante este ataque muere Publio, mientras Craso, algunos kilómetros atrás, no sabe qué está ocurriendo. Deshace entonces las testudos y coloca sus fuerzas restantes en largas filas, posición de batalla habitual.

Las catafractas atacaron entonces de nuevo - en primer plano un jinete llevaba la cabeza de Publio en una lanza, lo que tuvo efectos devastadores y desmoralizantes para los romanos – apoyadas detrás por los arqueros. La noche salvó a los romanos por el momento, y Casio y otros lugartenientes dejan a los heridos y se repliegan hacia Carrhae. Al amanecer los persas masacran a los heridos abandonados y avanzan hacia la pequeña ciudad, sabiendo muy bien que los romanos no pueden aguantar un sitio en ese lugar, por lo que estaban obligados a intentar escapar. Cae de nuevo la noche, y éstos, con ayuda de la oscuridad, salen de la ciudad, pero al poco son atacados de nuevo, sufriendo numerosas bajas. Surena ofrece entonces una tregua si se retiran, y aunque Craso desconfía, sus abatidos soldados le piden reconsiderarlo. Cuando sube al caballo ofrecido por los persas, una pelea surge entre distintos oficiales de ambos bandos, a raíz de la cual muere Craso. Un último ataque persa termina de destrozar a los romanos, que al final sufrieron 20000 bajas, con otros 10000 hechos prisioneros. Las siete legiones que acompañaron a Craso habían sido exterminadas y sus estandartes tomados. No había mayor deshonor.

Carrhae forma parte del trío de grandes desastres militares romanos, junto a las derrotas en Cannae por parte de Aníbal y en la foresta de Teutoburgo (Quintile Vare, legiones rede!) por tribus germánicas.

La muerte de Craso supuso el fin del Primer Triumvirato y facilitó el posterior inicio de las hostilidades entre Pompeyo y César que dieron lugar a la guerra civil. Uno de los poco que consiguió escapar de la batalla fue Cassius Longinus, el mismo que 15 años después participaría en el asesinato de César (9).

Tanto Julio César como Marco Antonio intentaron recuperar sin éxito los estandartes legionarios. Las campañas de César contra los partos quedaron paradas tras su asesinato, y en 40 aC, después de una incursión parta en Siria comandada por Quinto Labieno (los partos se habían aliado con Bruto y Casio), Lucio Decidio Saxa, a la sazón gobernador de la región nombrado por Marco Antonio, fue derrotado y posteriormente hecho prisionero y ejecutado en su huida a Cilicia. Sus legiones fueron diezmadas y más estandartes perdidos (10).

Por su parte los partos, después de la victoria de Marco Antonio y Octaviano en Philippi, invadieron territorio romano por Siria, avanzando hacia Asia Menor e instalando un rey títere en Judea. Tras varios desencuentros con Octaviano por la falta de legiones, solo en 36 aC recibe Marco Antonio fondos de Cleopatra para financiar su expedición a Partia. Con una fuerza de 100000 hombres y a través de Armenia, entra en Partia, pero la expedición sufre una derrota total y en su huida durante el invierno las legiones se van desmembrando y nuevos estandartes vuelven a perderse y pasan a manos persas, lo que es ya una constante de los últimos 20 años. Una segunda expedición, otra vez financiada por Cleopatra, recupera Armenia, pero esta vez sin entrar en Partia. A raíz de esta última victoria Marco Antonio celebró un “triunfo” oficioso en Alejandría en el que además rompe pública y definitivamente el Segundo Triunvirato (11) y que es origen del fin último de lo que quedaba de República e inicio del imperio unos años más tarde.

Augusto, siempre atento a la formas, como hemos visto, y ya iniciado el imperio unos años antes, fue capaz de conseguir aquello en lo que todos sus predecesores fracasaron. Incorporó Armenia al Imperio como un reino súbdito y asociado, utilizando esta avanzada posición estratégica para tener una posición ofensiva contra los partos (12).
Las luchas internas entre los partos fueron decisivas en el éxito de Augusto. En 30 aC Phraates IV usurpó el trono de Tiridates II, y éste huyó a la Siria romana, donde Augusto le dio cobijo pero declinó apoyarlo. Tiridates traía consigo un rehén, el hijo de Phraates, que entregó a los romanos. Augusto entonces planteó a Phraates un canje – los estandartes perdidos por Craso, Decidio Saxo y Marco Antonio, más los prisioneros aún en su poder, por su hijo.
Al final, el rey parto accedió, y en 20 aC devolvió los estandartes a Augusto. Este lo consideró un gran triunfo diplomático, acuñándose para la ocasión varias monedas con tipos de reverso SIGNIS RECEPTIS y otras con el rey parto arrodillado devolviendo los estandartes (13).



(Denario Augusto, 19-18 aC. Colonia Patricia. RIC I/47. Hess-Divo 307, lote 1551).



(Denario Augusto - P. Petronius Turpilianus -, 19 aC. Roma. RIC I/287. The New York Sale III, lote 611).

Sobre el arco de triunfo hay muchas incógnitas. Sabemos por Dio Cassio que el Senado aprobó dos arcos a Augusto; el primero en 29 aC, por su victoria en Actium, y el segundo, en 19 aC, para conmemorar la recuperación de los estandartes perdidos. Excavaciones en el Foro han localizado los cimientos de un arco de tres arcadas en la esquina sureste del Foro, exactamente donde Virgilio comenta en la Eneida que se erigió el arco parto, entre los templos de Julio y el de Cástor y Pollux; el arco marcaba probablemente el inicio de las procesiones triunfales en el Foro. Parte de la calzada bajo el arco todavía se conserva, como puede verse en la foto, y fragmentos del arco se han colocado en un soporte de ladrillería moderno en los cimientos de travertino (14).



(Restos Arco de Augusto en Foro Romano).



(Localización Arco Augusto en Foro Romano. Rome Reborn)

Las pruebas de la existencia del arco de Actium no son concluyentes, ya que del mismo se conoce su aprobación pero no su consagración. Por lo tanto pudiera ser que hubiera un único arco, el de 19 aC.

Una esquela encontrada en el s.XVI muy cercana al lugar donde se halla el segundo arco y que tiene una inscripción menor sobre Actium lleva a pensar que pudiera tratarse de un único arco, conmemorando principalmente la devolución de los estandartes, y haciendo alusiones secundarias a la victoria de Actium (15).

Otros denarios incluso representan el arco con una sola arcada, que parece ser también ha sido encontrado en el mismo lugar que el arco parto en sucesivas excavaciones. Para aceptar este nuevo arco como el de Actium se ha de considerar que el mismo se derribó a los 12 años de ser erigido para dar sitio al nuevo. Esta hipótesis es corroborada por autores como Hill (16) y Tameanko (17), que parafrasea a Hill, aunque parece improbable que uno se derribara en tan poco espacio de tiempo para erigir el otro. Hill también nos comenta que el Senado aprobó dos arcos por Actium, uno en Roma y el otro en Brundisium, ya que las tropas de Octaviano habían estacionado allí antes de partir hacia la batalla. Por lo tanto Mattingly y Hill corroboran que debe ser el arco de Actium erigido en Roma, aunque el autor del presente artículo piensa que también es posible que fuera el arco que se erigió en Brundisium, ya que según Mattingly (18) estos denarios se pudieron acuñar ya sea allí como en Roma. Hill lo coloca en Roma por el simple hecho que todas las acuñaciones de tipo arquitectónico de este emperador son de edificios de la Ciudad Eterna, argumento que nos parece poco definitivo. En el caso de aceptar la hipótesis de un único arco, la fecha de acuñación del denario siguiente debería revisarse.



(Denario Augusto, 29-27 aC. Ceca italiana incierta -Roma o Brundisium-. RIC I/267. UBS 78, lote 1235)

Por otro lado existe también un cistoforo de Augusto acuñado en Pérgamo que representa el arco parto, inconfundible debido a las leyendas, pero con un vano solo. Está generalmente aceptado que este arco no representa fidedignamente el situado en Roma, y que el acuñador del este imperial se tomó una licencia artística.
(Cistoforo Augusto, 19-8 aC. Pérgamo. RIC I/510. CNG, Triton XI, lote 714).

Para terminar de complicar la situación existe otro arco augústeo de localización en principio incierta, el cual está representado por otro denario, como vemos aquí abajo.



(Denario Augusto – L. Vinicius -, 16 aC. Roma. RIC I/359. UBS 78, lote 1332)

Mucho se ha especulado con este arco, desde si el parto, debido a la correspondecia de las figuras exteriores y sus atributos. También se ha especulado con el de Actium, o uno que al parecer hubo en Rimini. Hill (19) comenta, no muy convencido, que pudieran ser la estatuas que se situaban sobre arcos en los puentes, en este caso probablemente en el Milvio en Roma, algo corroborado por los escritos de Dio Cassio, que también comenta que fue modelo para el de Rimini.
La hipótesis más probable a nuestro entender es que Augusto añadiera los vanos exteriores al arco original de Actium. Ya habían pasado más de diez años de aquella batalla entre romanos y a Augusto no le interesaba ese recordatorio perenne de vencedores y vencidos, por lo que no es descabellado pensar que se le añadieran los vanos y se le incorporaran las leyendas partas, dejando las de Actium en un lugar menos privilegiado del mismo. Esto estaría refrendado por los hallazgos mencionados antes.
Resumiendo la mayoría de fuentes existentes nos inclinamos porque este último denario representado, acuñado por el monedero Vinicio, es el más fidedigno sobre el arco parto. También corroborado por ser el único de ellos acuñado en Roma, por tanto con mayores oportunidades para el abridor de cuños de ver el arco en primera persona.
Para finalizar he aquí una hipótesis sobre su reconstrucción.


(Augustus Arch. Roma Reborn)

El arco de triunfo era de tres vanos. Sólo el vano central, más alto, era abovedado, pues los laterales eran adintelados y tenían tímpanos triangulares. En el interior estaban los paneles con los Fastos Consulares y los Fastos Triunfales, hoy expuestos el Museo dei Conservatori, de Roma.
Sobre el vano central había una estatua de Augusto conduciendo una cuádriga, y sobre los vanos laterales había sendos guerreros partos, armados con arcos y flechas, ofreciéndole los estandartes a Augusto y aclamándole. La representación conjunta del vencedor y de los derrotados en un arco de triunfo es un rasgo iconográfico sin precedentes ya que anteriormente sólo se habían representado a los triunfadores. Pero éstos estaban a la mitad de tamaño que el vencedor. Sin embargo, no estaban en actitud humillada, sino que mantenían un gesto digno. Se manifestaba así la superioridad indiscutible de los romanos, pero a la vez la voluntad de paz de Augusto. Éste era un arco de la paz (20).

NOTAS

(1) The Roman Imperial Coinage (RIC), Vol.I, ps.1 ss. C.H.V.Sutherland, R.A.G.Carson. Spink & Son Ltd. Londres, 1984 (ed. revisada por C.H.V.Sutherland).
(2) RIC, Vol.I, p.25. Sutherland, Carson. Spink & Son Ltd. Londres, 1984 (ed. revisada por Sutherland).
(3) Monnaies de l’Empire Romain. Auguste, p.13. J.B.Giard. Bibliotèque Nationale & Poinsignon Numismatique. Paris, 2001.
(4) RIC, Vol.I, p.12 ss. Sutherland, Carson. Spink & Son Ltd. Londres, 1984 (ed. revisada por Sutherland).
(5) RIC, Vol.I, p.49. Sutherland, Carson. Spink & Son Ltd. Londres, 1984 (ed. revisada por Sutherland).
(6) RIC, Vol.I, p.21 ss. Sutherland, Carson. Spink & Son Ltd. Londres, 1984 (ed. revisada por Sutherland).
(7) Marcus Licinius Crassus. Wikipedia. http://en.wikipedia.org/wiki/Marcus_Licinius_Crassus
(8) Battle of Carrhae. Wikipedia. http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Carrhae
(9) Decisive Battles - Battle of Carrhae. History Channel. http://www.youtube.com/watch?v=b61XHRfFQmk
(10) Lucius Decidius Saxa. Wikipedia. http://en.wikipedia.org/wiki/Decidius_Saxa
(11) Mark Antony. Wikipedia. http://en.wikipedia.org/wiki/Mark_Antony
(12) Augustus of Prima Porta. MIT. http://web.mit.edu/21h.402/www/primaporta/context/historical/
(13) FAC. http://www.forumancientcoins.com/board/index.php?board=1;topic=36352.1
(14) A Topographical Dictionary of Ancient Rome. http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Gazetteer/Places/Europe/Italy/Lazio/Roma/Rome/_Texts/PLATOP*/Arcus_Augusti.html
(15) Digital Augustan Rome. Carlos F. Noreña, Lothar Haselberger. http://staging.digitalaugustanrome.org/map/#/rome/filter:0/records/read/61046894-14c0-20cd-b5f5-aeb1fa1ef589/ y Arch of Augustus in the Roman Forum. http://www.ancientsites.com/aw/Article/887343
(16) The Monuments of Ancient Rome as Coin Types, p.53. P.Hill. Seaby. Londres, 1989.
(17) Monumental Coins. Buildings and Structures on Ancient Coinage, p.36. M.Tameanko. Krause Publications. Iola, 1999.
(18) RIC, Vol.I, p.59. Sutherland, Carson. Spink & Son Ltd. Londres, 1984 (ed. revisada por Sutherland).
(19) The Monuments of Ancient Rome as Coin Types, ps.54-5. P.Hill. Seaby. Londres, 1989.
(20) Denario LXV. Imperio. Augusto. RIC 136. Aportaciones de mononcio. http://foro.denarios.org/viewtopic.php?f=16&t=6906&start=15
(Publicado originalmente en http://www.denarios.org/ en Julio 2011. Agradezco las aportaciones de mononcio).

Bene valeas.

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